A continuación un rápido abrebocas de los encantos y secretos que podrá encontrar en este memorable recorrido por la Costa Dálmata:

ZADAR: En este antiquísimo pueblo encontrará la iglesia de San Donato, edificada por Bizantinos sobre ruinas romanas. Los atardeceres de Zadar son espectaculares. Después de la puesta del sol, se enciende sobre el mar una inmensa esfera que ilumina la noche (monumento al sol), mientras el fuerte oleaje que estalla en las rocas hace sonar un inmenso órgano marítimo, compuesto por 35 tubos de diferente longitud que entonan siete acordes ofreciendo un mágico concierto; el perfecto acompañante para una cena en la terraza del restaurante Tu Me Je Lipo, que sirve excelente comida Italiana y Croata.

SIBENIK: 70Km. Al sur de Zadar. En lo alto de un inmenso risco sobre el mar, se levanta una ciudad romana que parece Venecia y que recuerda  a Florencia. En Sibenik se encuentra una de las plazas renacentistas más hermosas de Europa. No se pierda el restaurante Loggia Vecchia  TROGIR: 60Km. Al sur se encuentra el pequeño pueblo de Trogir. El más medieval de toda Dalmacia. Deténgase aquí solo para caminar por sus encantadoras calles, visitar el mercado y las tiendecitas de curiosidades, y disfrutar de un buen almuerzo en el restaurante Alka.

SPLIT: Siguiendo la costa se encuentra Split, una gran ciudad que tiene su corazón en el famosísimo palacio de Diocleciano (S. III DC); este inmenso palacio, lugar de nacimiento del emperador Diocleciano y Constantino el Grande, fue la quinta ciudad más grande del Imperio Romano y escenario de la batalla de Lepanto. Lo que se conserva hoy del palacio, es para dejar boquiabierto al más viajado. Espacioso y magnífico revela la  gloria de aquel maravilloso tiempo de imperio.