El Movimiento Slow es una corriente cultural que promueve calmar las actividades humanas. Propone tomar el control del tiempo, más que someterse a su tiranía; esto se consigue dando prioridad a las actividades que redundan en el desarrollo de las personas, en el equilibrio y en el disfrute del momento presente. Hace más de 40 años, como protesta ante la inauguración de una reconocida cadena de comida rápida en plena Plaza España de Roma, se fundaron los principios de este movimiento que inicialmente se llamó “Slow Food”. Manteniendo sus principios de calma y sosiego para disfrutar de cada instante de la vida, el movimiento se fue expandiendo hasta influir en la gran mayoría de las actividades humanas y ser actualmente conocido por el nombre de “Slow Living”.  El movimiento Slow, que está influenciando el estilo de vida en el mundo, sugiere también replantear la industria turística, transformarla de una labor operativa de prestación de servicios la cual a nivel de experiencias ha sido casi siempre superficial,  en un refinado oficio dedicado a diseñar y orquestar experiencias memorables.